Colon irritable y FODMAP`s

La dieta FODMAP incluye una gran variedad de alimentos de los diferentes grupos, pero excluye aquellos alimentos vegetales ricos en hidratos de carbono corta fermentables como los oligosacáridos, los disacáridos, los monosacáridos y los polioles, que en algunas personas, pueden llegar sin digerir al intestino grueso y ser sustrato para las bacterias, originando gases, hinchazón, dolor abdominal e incluso diarrea.

 

Desde el 2005 varias investigaciones han sustentado que puede ser una alternativa útil para los pacientes que padecen colon irritable o síndrome de intestino irritable, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn y otras molestias intestinales (descartando, con antelación otras intolerancias o alergias).  

Sin embargo, para que esta dieta no produzca ningún tipo de carencia nutricional es necesario que sea supervisada por un nutricionista, que tras 2-6 semanas de exclusión de FODMAPs de la dieta, los reintroducirá, valorando la aparición de síntomas digestivos y posibles carencias de la dieta.

 

¿Dónde podemos encontrar los compuestos FODMAP?

Trigo, centeno, cebada, cebollas y ajos: ricos en Fructo-oligosacáridos (FOS)

Legumbres: contiene en Galacto-oligosacáridos (GOS)

Lácteos (principalmente leche): contienen el disacárido lactosa

Miel, jarabes, manzanas y otras frutas: contienen el monosacárido fructosa

Alimentos light, peras, ciruelas: contienen polioles (sorbitol, el xilitol, el maltitol, manitol)

 

Seguir una dieta FODMAP no implica seguir una alimentación sin gluten (que solo está recomendada en caso de celiaquía, intolerancia al gluten no celíaca o si las vellosidades intestinales están muy afectadas); la razón por la que se evita el trigo, la cebada y el centento en una dieta FODMAPs no es por la presencia de gluten, sino de los Fructo-oligosacáridos (FOS) que llegan al intestino sin digerir y son fermentados por las bacterias, originando los síntomas propios del síndrome de intestino irritable.

 

El uso de enzimas digestivas puede ser útil en algunos casos, así como el uso de probióticos. El efecto de la dieta FODMAP sobre la microbiota intestinal sigue en estudio y aún faltan estudios generalizados que avalen su aplicación, aunque está claro que existe una gran variabilidad interindividual en cuanto a la tolerancia a los FODMAPs y que el asesoramiento nutricional personalizado es lo más recomendable.

Last modified onLunes, 17 Septiembre 2018 14:58

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